5 peces, reconozco que me embelese de alegría al verlos, bueno estoy exagerando, ver esos pequeños animalitos naranja en su pecera, luego de la muerte de los últimos 3 además son los únicos que encontré al llegar a casa, un mártes 8 pm muy temprano por así decirlo, no es la hora habitual de mi llegada, me encantan las mascotas, los perros y los gatos pero peces!!! No estoy convencida todavía no hay opción a abrazarlos…extraño al negro de 4 patas, revoltoso, come medias, zapatos, cáscaras de frutas, un destructor pero lo mirabas a esos ojitos y pues se te borraban las maldades, era un excelente compañero para quemar calorías , ahí estaba siempre a la llegada cuidando su hogar militarmente, para mi y las chinas una alegría para mis padres un estrés, que cógelo!!!, cógelo!!!, amárralo!!!, mira me ensucia, ya ábrele la puerta, que se vaya a ver si se pierde y yo con mi cara de angustiosa madre protectora, es que esas levantadas junto con mi papi a las 2 o 3 de la mañana salvándolo de las travesuras o peligros en los que se metía era casi un horror…, finalmente fue inevitable su destierro solo por una razón de extra peso, mi mamá, no había química entre ese par así de simple.Que todo estaría en orden a su partida pues eso es lo que decían las predicciones que el jardín estaría reluciente con las plantas creciendo sin molestias, pero sinceramente hoy me percate al salir temprano que las plantas están exactamente igual a como estaban antes de la partida del negro de 4 patas, que me habrá querido decir esa escena.


